El talento joven canario pide paso: oportunidades y retos del emprendimiento según María Delgado
María Delgado es desde el pasado año presidenta de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Canarias, que se autodefine como “una marca compartida que une el talento de las Asociaciones de Jóvenes Empresarios de Tenerife y Las Palmas y cuya misión era potenciar y conectar a la juventud emprendedora del archipiélago”.
Antes Delgado ya había presidido durante tres años AJE Las Palmas, se había formado en el ámbito de la ingeniería, (Ingeniera en Organización Industrial e Ingeniera técnica en Diseño Industrial, especialista en Identidad Corporativa). Además es estudiante de Doctorado de Economía, Internet y Empresa en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y hace una década debutó en el sector emprendedor fundando Volcán Studio, una entidad que ofrece servicios profesionales de arquitectura, ingeniería y diseño. En otro sector, el del turismo, forma parte de otra empresa, dedicada a gestionar alojamientos vacacionales.
También forma parte de la Junta Directiva de la Confederación Canaria de Empresarios y es vocal en la Junta directiva de la Confederación Española de Asociaciones de Empresarios de España (CEAJE). Es por tanto, un referente en el ámbito de la empresa, la economía y el emprendimiento en su territorio, y por eso queríamos acercar su punto de vista en relación a este último campo de acción.
Lo hemos hecho a través de una conversación con el director Provincial de Fraternidad-Muprespa en Las Palmas, Carlos Macho, un gran conocedor de la actualidad y la actividad empresarial en esta provincia, un profesional que suma 28 años en la Mutua. Licenciado en Derecho, es también máster en prevención de riesgos laborales y además es secretario de AMAT en Canarias.

¿Cuál es la ‘fotografía’, la realidad del emprendimiento en Canarias en estos momentos?
En líneas generales, esperanzadora pero con muchos retos. Nos encontramos en un momento clave: Canarias está creciendo en número de autónomos, liderando incluso el crecimiento nacional, pero ese crecimiento es engañoso si no miramos el detalle. Existe una brecha generacional real en el tejido empresarial: el empresario medio en España ronda los 48 años y estamos perdiendo masa crítica en el tramo de 30 a 49 años, que es precisamente donde los proyectos deberían consolidarse.
Esto no es solo un reto para los jóvenes, es un desafío estructural para la economía de Canarias. Sin relevo generacional, no hay continuidad empresarial. Pero también hay una gran oportunidad: las nuevas generaciones están impulsando empresas más digitales, sostenibles y con vocación global. El reto ahora es acompañarlas para que no solo nazcan, sino que crezcan, se consoliden y se mantengan en el tiempo creando valor.
¿Qué herramienta es la principal que tu entidad pone a disposición de los emprendedores para arrancar sus negocios?
Para mí es fundamental el asesoramiento que realizamos a través de la red CIDE, la Red Canaria de Centros de Innovación y Desarrollo Empresarial. Escuchar cada proyecto, entender en qué fase está y detectar cuáles son sus necesidades reales es clave. No todas las personas que emprenden necesitan lo mismo, y acompañar desde el inicio marca la diferencia entre una idea y una empresa viable. Los técnicos que asesoran luego derivan a quien emprende a instituciones o profesionales que resolverán dudas o trámites y les permitirán avanzar.
¿Y para aquellos que ya están en la fase de consolidarse en el mercado?
La red de contactos entre los propios asociados y la conexión con otras organizaciones públicas y privadas. En esta fase, el crecimiento depende en gran medida de las oportunidades que surgen del entorno: clientes, proveedores financiación, colaboradores… AJE actúa como ese ecosistema donde las empresas dejan de estar solas para aprender más rápido, situarse en sus sectores y empezar a escalar.
¿Qué caso real le ha llamado más la atención en su experiencia con personas emprendedoras?
A lo largo de los años no puedo destacar un caso concreto, pero sí me sigue sorprendiendo una cualidad común: la fe absoluta en lo que están haciendo. Esa convicción es muchas veces el motor que les permite superar barreras como las crisis, la burocracia, la financiación o la incertidumbre.
Y es importante decirlo: 9 de cada 10 jóvenes emprendedores volverían a emprender. Eso demuestra que, pese a las dificultades, merece la pena.
Junto a la suya ¿qué otra institución o entidad considera ‘de referencia’ en la materia?
En el ámbito multisectorial, AJE es la principal organización de representación de la juventud empresaria. Pero también es fundamental reconocer el papel de los clústeres y entidades sectoriales, especialmente en ámbitos como el tecnológico, donde actúan como verdaderos motores de innovación y crecimiento.
¿Cómo cree que las Mutuas Colaboradoras con la Seguridad Social pueden ayudar más a los emprendedores?
Las mutuas tienen una oportunidad muy relevante en acompañar al emprendedor no solo desde la cobertura, sino desde la prevención y la sostenibilidad del proyecto empresarial.
El emprendimiento implica riesgo, presión y, en muchos casos, una gran carga personal. Facilitar información, simplificar procesos y ofrecer herramientas que ayuden a reducir esa incertidumbre, especialmente en los primeros años, puede marcar una gran diferencia.
¿Qué emprendedor/a le parece un ejemplo inspirador?
Más allá de nombres concretos, me inspiran especialmente los emprendedores que construyen desde Canarias con visión global. Personas que, a veces con recursos limitados, son capaces de generar proyectos competitivos, innovadores y con impacto.
El verdadero ejemplo inspirador es quien persevera, se adapta y sigue adelante incluso cuando el entorno no es favorable.
¿Se puede aprender a emprender?
Desde luego. Hay personas que tienen un componente innato: esa capacidad de generar ideas, ejecutarlas, superar miedos y convencer a otros para sumarse al proyecto. Pero incluso ese talento necesita estructura, formación y acompañamiento. Por eso es tan importante crear ecosistemas que faciliten ese aprendizaje continuo.
EN CLAVE PERSONAL...
Cuando enciendo mi ordenador siempre veo primero…
El correo electrónico. Me gusta empezar el día organizando tareas y resolviendo cuestiones urgentes para evitar cuellos de botella y que todo siga avanzando.
¿El acierto más grande a la hora de emprender es…
La combinación de humildad y perseverancia. Saber lo que no sabes es clave para seguir creciendo. No rendirse es lo que realmente diferencia a quienes lo consiguen. A eso añadiría rodearse de un buen equipo, consolidarlo y saber tomar decisiones a tiempo.
¿… y el error más grande es…?
La arrogancia. Emprender exige una mentalidad abierta, flexible y resiliente. No aceptar errores ni adaptarse al cambio pone en riesgo la sostenibilidad de cualquier proyecto.
Para estar al día de las novedades en el sector emprendedor la clave es...
No perder la curiosidad. El emprendimiento y el desarrollo local no ocurre en aislamiento sino gracias a la suma de muchos pasos bien escogidos y en comunidad. A partir de ahí: formar parte de asociaciones como AJE, seguir medios y referentes, asistir a eventos y generar una red de apoyo de personas en circunstancias similares que podrán aconsejar cómo superar los retos que vendrán, es clave.