Carlos Cano, director de Emprende UAL: “emprender requiere un ecosistema que acompañe al talento individual”
Carlos Cano llegó a la dirección del Observatorio de Emprendimiento e Innovación Social de la Universidad de Almería, EmprendeUAL, aportando su experiencia como profesor universitario especialista en emprendimiento, innovación y desarrollo empresarial. También es colaborador en numerosos proyectos de investigación, promotor del fomento del emprendimiento junto a instituciones públicas y privadas, investigador académico, secretario del Colegio de Economistas de Almería, miembro del Consejo Asesor de varias asociaciones…
Es seguro que esta amplia experiencia es la que le convierte en fabricante de titulares, pues toda la conversación está jalonada de frases contundentes y rotundas, sentencias que trasladan la evidencia de qué hacer para emprender en el ámbito universitario. Le inspiran más los emprendedores anónimos que los famosos, esos que a los que ve cada día “con dudas, mucha ilusión y ojos brillantes”.
Cano ha compartido charla con Matilde Góngora, directora Provincial de Fraternidad-Muprespa en Almería, una conversación entre profesionales que conocen perfectamente el tejido empresarial de la provincia, y con la famosa furgoneta símbolo de EmprendeUAL de fondo. El resultado es una clase magistral, simbiosis entre lo que necesita quien emprende y lo que puede ofrecer la Universidad y una Mutua Colaboradora con la Seguridad Social.
¿Cuál es la realidad del emprendimiento en su provincia en estos momentos?
Diría que hay mucho más talento que hace unos años y, sobre todo, una actitud diferente. Emprender ya no se percibe únicamente como una salida laboral cuando no encuentras empleo; cada vez más personas lo ven como una forma de desarrollar una idea, generar impacto o transformar un sector.
Almería siempre ha sido una tierra de emprendedores. Lo demuestra la evolución de nuestra agricultura, la industria auxiliar o el sector de la piedra natural. Ese ADN emprendedor sigue muy vivo.
Lo que ha cambiado es el tipo de proyectos. Hoy encontramos iniciativas relacionadas con la inteligencia artificial, la economía circular, la biotecnología, la salud, la digitalización o las renovables. En la Universidad estamos viendo cómo más estudiantes e investigadores se plantean crear empresas para llevar al mercado el conocimiento que generan.
Necesitamos que más proyectos den el salto y crezcan, que accedan a financiación con mayor facilidad y pierdan el miedo a competir internacionalmente. También, seguir conectando mejor universidad, empresa e instituciones.
Soy optimista. Percibo un ecosistema mucho más colaborativo que hace diez años. Hoy nadie emprende completamente solo. Existen redes de apoyo, incubadoras, programas de aceleración, mentores y entidades que acompañan a los emprendedores. Esa colaboración será la mejor palanca para que Almería continúe creciendo como territorio emprendedor.
¿Qué herramienta es la principal que EmprendeUAL pone a disposición de los emprendedores para arrancar sus negocios?
Nuestra principal herramienta es mucho más sencilla: acompañar. Cuando alguien llega a EmprendeUAL a veces la idea todavía está poco definida y otras veces el problema es cómo convertirla en negocio o proyecto social viable. Ahí es donde intentamos aportar valor.
Nos gusta trabajar desde el principio. Ayudamos a validar la idea antes de invertir tiempo y dinero, a analizar el mercado, hablar con potenciales clientes, revisar el modelo de negocio y que se tomen decisiones basadas en información y no solo en intuiciones.
Aportamos formación personalizada, mentorización, contacto con profesionales expertos, acceso a programas de emprendimiento, oportunidades de financiación o conexiones con empresas e inversores, en eventos como la Feria de las Ideas, que lleva 18 ediciones, o a través de Propeler, una red de business angels cuyo objetivo es conseguir financiación privada para proyectos emprendedores y empresas en procesos de crecimiento. Todo eso tiene sentido porque existe una relación cercana con la persona emprendedora.
La ventaja de trabajar desde una universidad es que podemos detectar talento muy pronto. Acompañarlos desde el primer momento es, probablemente, el mayor valor que ofrecemos.
¿Y para aquellos que ya están en la fase de consolidarse en el mercado?
Existe una idea bastante extendida de que lo difícil es crear la empresa. Mi experiencia me dice que, en realidad, lo complicado empieza después. Cuando una empresa comienza a vender aparecen nuevos retos: crecer sin perder el control, incorporar personas al equipo, encontrar financiación para escalar, innovar continuamente o abrir nuevos mercados. Es una etapa apasionante, pero también muy exigente.
Desde EmprendeUAL intentamos que los emprendedores no dejen de aprender cuando se constituyen. También creemos que el crecimiento no consiste únicamente en facturar más. Significa construir organizaciones más sólidas, más sostenibles y capaces de generar empleo de calidad. Esa es, al final, la mejor medida del éxito empresarial.
¿Qué caso real le ha llamado más la atención en su experiencia con personas emprendedoras?
En mis 30 años de experiencia en este campo he tenido la oportunidad de conocer y acompañar a más de un millar de personas y proyectos emprendedores pero creo que lo verdaderamente inspirador no son las empresas, sino las personas y los equipos que las desarrollan. Una de las mayores satisfacciones es volver a encontrarte con antiguos alumnos que hoy generan empleo y aportan valor a la sociedad.
Los casos que más recuerdo son aquellos que han mostrado más capacidad de trabajo, aprendizaje y resiliencia; cualquier persona puede llegar con una idea brillante, pero hay que trabajar el proceso de validación para descubrir lo que el mercado necesita exactamente. Hay que escuchar a los clientes, reformular el proyecto y terminar creando una empresa más sólida que la idea inicial.
El aprendizaje más importante que me han dejado los emprendedores es que enamorarse de una idea suele ser un error; lo importante es enamorarse del problema que quieres resolver.
También he aprendido que detrás de casi todas las empresas que funcionan hay mucha más perseverancia que genialidad. Pocas veces hablamos de la capacidad de levantarse después de cada obstáculo. Y eso, probablemente, sea el rasgo que más comparten quienes finalmente consiguen sacar adelante sus proyectos.
Junto a la suya ¿qué otra institución o entidad considera ‘de referencia’ en la materia?
Sería injusto señalar una sola porque el emprendimiento funciona precisamente gracias a la colaboración entre muchas organizaciones. En Almería, Andalucía y España contamos con un ecosistema muy completo donde conviven Universidades, Andalucía Emprende, Cámaras de Comercio, Parques científicos y tecnológicos, Centros tecnológicos, Asociaciones empresariales, aceleradoras e instituciones públicas que realizan un magnífico trabajo.
En Almería hace más de 15 años creamos la Mesa del Emprendimiento, como un instrumento para conocernos mejor y potenciar las colaboraciones, sin fotos ni titulares de prensa. La Junta de Andalucía creó hace 2 años la Mesa a nivel regional. Hoy entendemos que el emprendedor necesita un itinerario completo y que ninguna organización puede cubrir todas sus necesidades por sí sola.
Cuando universidad, empresa, administraciones y entidades de apoyo trabajan juntas, el impacto se multiplica. En EmprendeUAL ofrecemos servicios y programas para todo el itinerario emprendedor, pero animamos y les ayudamos a contactar con otros agentes de Almería o de cualquier otro lugar que consideramos que les pueden facilitar su desarrollo.
El emprendimiento no depende únicamente del talento individual. También necesita un ecosistema que acompañe, conecte oportunidades y genere confianza. Ahí está la verdadera fortaleza.
¿Cómo cree que las Mutuas Colaboradoras con la Seguridad Social pueden ayudar más a los emprendedores?
Las Mutuas pueden convertirse en un aliado de confianza para el emprendedor, aportando conocimiento, acompañamiento y prevención en un momento en el que cualquier apoyo especializado resulta especialmente valioso.
Las personas emprendedoras suelen concentrar gran parte de su atención en desarrollar el producto, captar clientes o conseguir financiación, dejando en un segundo plano cuestiones relacionadas con la prevención de riesgos, la salud laboral o las obligaciones con la Seguridad Social. Sin embargo, todos estos aspectos son fundamentales.
Las Mutuas desempeñan un papel relevante desde una perspectiva preventiva y divulgativa. Facilitar información clara, sencilla y adaptada a las necesidades de quienes inician un negocio ayuda a reducir incertidumbres y evita errores que pueden resultar costosos en las primeras etapas.
También considero especialmente interesante reforzar la formación en prevención de riesgos, bienestar laboral y gestión de la salud en pequeñas empresas y startups, donde normalmente no existen departamentos especializados en estas materias.
En EmprendeUAL, gracias a la colaboración de Fraternidad-Muprespa, incorporamos estos contenidos dentro de los programas de emprendimiento desde el inicio. De este modo, los futuros empresarios entenderán que cuidar de las personas, prevenir riesgos y gestionar adecuadamente las obligaciones laborales no es un requisito administrativo, sino un elemento estratégico para construir empresas más competitivas y sostenibles. Aprovecho para agradecer la implicación de Matilde Góngora y Alfonso Gerez, que colaboran en varios programas de EmprendeUAL.
EN CLAVE PERSONAL…
¿Qué emprendedor/a le parece un ejemplo inspirador?
Tengo muchísimos, aunque Gandhi siempre ha sido un faro para mí, promovió un movimiento global mediante liderazgo, resiliencia e innovación. De los cercanos, Pedro Caparrós, Isabel Pérez, Jorge Moreno, Sergio Arraez…, a los que admiro por su fuerza, dedicación, inteligencia y ocupación equilibrada por los resultados económicos y por las personas.
A emprender se aprende…
Igual que se aprende a montar en bicicleta: se necesita formación, pero llega un momento en el que hay que subirse, equivocarse, corregir y volver a intentarlo. La experiencia sigue siendo el mejor profesor.
Cuando enciendo mi ordenador siempre veo primero…
La agenda del día, después el correo electrónico y el whatsapp. Después contacto con personas con las que trabajo, y manos a la obra con los proyectos y actividades.
¿El acierto más grande a la hora de emprender es…?
Hablar con los clientes antes de enamorarte de tu idea. Las mejores empresas nacen resolviendo problemas reales, no defendiendo ocurrencias.
¿… y el error más grande es…?
Pensar que emprender consiste en hacerlo todo solo. Los mejores proyectos siempre terminan construyéndose en equipo.
Para estar al día de las novedades en el sector emprendedor...
Combino muchas fuentes: publicaciones especializadas, informes internacionales, podcasts, redes profesionales y, sobre todo, conversaciones con empresarios y emprendedores. Curiosamente, sigo descubriendo muchas de las mejores ideas tomando un café con alguien que está creando algo nuevo.